Casa de Jerusalén,
Donde Cristo entró y,
El mal al punto salió,
Entrando al instante el bien.
Yo pido a Jesús:
Que el mal se vaya de
(Decir tu nombre o el de otra persona),
Y venga el bien y,
Sanación para él o(ella),
Por esta santa oración
Y por Cristo nuestro Señor.
(Aquí decir con mucha fe su Petición),
Después de Hacer su Petición,
Se dice así:
Aquí vengo con la fe de un alma cristiana,
A buscar tu misericordia,
En situación tan angustiosa para mí.
No me desampares,
Y la puerta que quiera abrirse en mi camino,
Sea tú Mano Poderosa la que me la cierre,
Para no entrar en ella si no me conviene,
O me la dejes abierta,
Si ha de volver mi tranquilidad,
Tanto tiempo deseado.
A tus pies dejo esta súplica,
Que te hace un alma,
Obligada por el destino,
A grandes sufrimientos,
Que ya no puede combatir,
Si tu Mano Poderosa,